En la entrada pasada te hablábamos sobre el método bola de nieve para reducir tus deudas, hoy te hablaremos sobre las reparadoras de crédito, y resolveremos tus dudas para que elijas la que más se adapte a ti.

Esta solución es ideal para quienes se encuentran sobreendeudados, y que ya han solicitado préstamos para saldar sus cuentas, pero no han conseguido hacerlo. Si este es tu caso, tal vez la reparadora pueda ayudar a deshacerte de las llamadas de cobradores y a recuperar la paz que buscabas. 

Dejemos las cosas claras, una reparadora es un intermediario que se encarga de negociar con tus acreedores, diseñando un sistema de pagos que te ayude a liquidar todas tus deudas de manera práctica y te ahorrará dolores de cabeza.

Algo que debes saber es que las reparadoras no pueden borrar tu historial crediticio, pero te pueden ayudar a que las deudas sean liquidadas en su totalidad y que nunca más te vuelvan a llamar por la falta de esos pagos.

Si ya te decidiste, esto es lo que debes buscar para que la reparadora que elijas sea confiable para ti:

Comprueba el prestigio de la firma que elijas. Es importante que busques información sobre ellos antes de dar tus datos personales.

-Asegúrate que se encuentren regulados por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

Actualmente solo existen tres que se encuentran reconocidas por esta institución:

  • Reparadora Nacional de Crédito
  • Resuelve tu deuda
  • Deuda fin

-Verifica que en la cuenta de “ahorro”, se encuentren tus datos de manera correcta.

-Revisa que siempre que se vaya a realizar un retiro te soliciten autorización.

Una reparadora no es una solución mágica a tus deudas, ni tampoco es un “nuevo préstamo” para pagar, es un sistema que se enfoca en tus ingresos para remediar de una vez por todas esas deudas que no te dejan dormir. Esta solución NO ES PARA TODOS, es una manera de liquidar y mejorar tus finanzas personales.