El sueño de muchas personas generalmente es tener el dinero suficiente para poder comprar la casa de sus sueños. De hecho esta es una de las decisiones financieras más importantes a las que nos podemos enfrentar ya que se vuelve un compromiso a 20 o 30 años.

Si ya te embarcaste en la aventura de comprar una casa o departamento, aquí te contamos cómo reducir ese tiempo y lograr tener un inmueble propio sin alargar tu hipoteca, ni morir en el intento.

Da un enganche superior o haz pagos extra a capital. Cuando realizas pagos extra o aumentas el monto de las primeras mensualidades, estos tendrán un mayor impacto ya que ayudarás a bajar los intereses por la hipoteca y podrás seguir aportando al crédito. 

Recuerda que el interés se calcula sobre el saldo del total restante, por lo que si haces pagos a capital no solo este bajará, sino también los intereses.

Invierte tu aguinaldo. Antes de pagar haz un pequeño presupuesto de lo que gastarás para las fiestas, entre regalos, comida, entretenimiento. Puede ser un esfuerzo extra pero estas inyecciones de capital te ayudarán a bajar la cantidad de años para pagar.

Haz una meta de ahorro. Quizá suena algo obvio pero planea metas de ahorro anuales, si tienes entradas extra de dinero por más pequeñas que sean considéralas y destínalas para tu hipoteca.

Aquí quizá podrías decir “y ¿qué hago si solo tengo una entrada de dinero y no puedo ahorrar por pagar la mensualidad?”, en este caso debes tener un mejor control de tus gastos, si pagas más de un servicio de streaming considera el que realmente utilizas, opta por las comidas en casa y evita los gastos innecesarios.

Ojo, no se trata de no gastar para ti, sino de minimizar las salidas de dinero y poder tener un pequeño ahorro para seguir sumando a tu hipoteca. 

Invierte los ingresos imprevistos. Quizá no lo habías pensado, pero hay veces que recibes dinero extra que no planeas, puede ser un aumento, las utilidades o alguna bonificación. Antes de querer gastarlo aprovéchalo, así solo sea un 10% del total de tu mensualidad hará una gran diferencia para tu crédito.

Y finalmente crea un fondo de emergencia. Quizá no podamos planear las eventualidades, pero es importante que consideres un pequeño fondo en el que puedas apoyarte por cualquier circunstancia. Piensa que este plan te ayudará en caso de que debas hacer algún pago, desees comprar electrodomésticos, necesites hacer alguna reparación, etc. considera que el monto cubra al menos una mensualidad de la hipoteca y evita tocarlo a menos que sea necesario.

Por: Tahiri Archundia