Pensar en el futuro de nuestra familia ya no es un lujo que pocos se pueden dar. De hecho hoy se vuelve una necesidad para tener estabilidad económica propia y con la que los más pequeños de la casa puedan desenvolverse con naturalidad. 

Como muchos saben, la educación es clave para que el futuro de cualquier niño sea ventajoso y esta es también la base para que puedan lograr cumplir sus metas y sueños. De aquí la razón para darles “una ayuda” económica. 

Entre las muchas ventajas para ahorrar para el futuro, está una de las más importantes: el brindarle la oportunidad de estudiar en una buena universidad, en caso de que no quede dentro de sus opciones. Esto aplica en universidades nacionales y hasta en el extranjero.

Existen varias entidades que pueden ayudarte a encontrar un seguro educativo según tus necesidades, pero analízalas todas bien para decidir en cuál te quedas. Recuerda que antes de decir “sí” debes asegurarte que dicha entidad esté registrada ante la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas

Si te preguntas ¿en qué momento debería comenzar? bueno, el mejor momento para hacerlo es mientras tus hijos sean pequeños, ya que tendrás mayor holgura, porque así como ellos crecen, también lo harán tus gastos. Toma la delantera y ahorra poco a poco. OJO esto no quiere decir que si son mayores no lo puedas hacer, ahorrar va a ser fundamental para brindarles las herramientas que necesitan, ya sea para comprar materiales, estudiar alguna especialidad o elegir un idioma para aprender. La verdadera respuesta es cuando tú consideres que tienes la posibilidad de hacerlo. 

Recuerda que la educación siempre será la mejor herencia que puedes dejarle a tus hijos. Prepárate para su futuro y considéralo como una meta a corto plazo, lo importante es hacerlo poco a poco sin interrupciones, para que cuando llegue el día hayas aculmulado lo suficiente para verlos crecer. 

Por: Tahiri Archundia